domingo, 1 de diciembre de 2013

El conocimiento de uno mismo puede matar al dragón del miedo y de la duda.

30 días para que termine 2013, y con una mezcla de sentimientos encontrados me despido de él. 2013 ha sido mi año, ahora mismo me cuesta creer que vaya a vivir uno mejor que este. He llorado, he reído, he odiado, he amado. La felicidad se dejaba ver unos días para luego desaparecer, llegaba de nuevo y se volvía a ir, y así consecutivamente, cayendo en rutina, volando en círculos cerrados. Haciéndome creer que siempre sería así.
Sin embargo todo cambió en septiembre, vivía sabiendo que esos días felices darían paso a unos cuantos más oscuros pero no ocurrió así. Qué ciega he estado!
Ésta que escribe aquí es una nueva Laura, y ahora lo digo de corazón, mi vida ha dado un giro de 360º, por primera vez en mis diecinueve años he adelantado a mi timidez y no solo eso, empiezo a perderla de vista, y que gran logro lectores míos, que gran logro.
También he conseguido reparar esa parte de mi corazón que parecía un caso perdido, y que poco a poco empieza sentirse como debía ser. 
Solo me ha hecho falta creer que yo podía hacerlo, y así ha sido. Empiezo a definir lo que soy. Puede parecer una tontería lo que voy a decir pero nunca antes había conseguido cambiar tanto y seguir siendo la misma, manteniendo esa esencia que me hacía ser Laura Correa Zahinos. 
Joder, soy feliz.

He conocido a gente que ha hecho mi vida más bonita, he vivido momentos que se quedarán grabados en mi memoria para siempre, he descubierto cosas de mí que me han asustado, otras que me han sorprendido, unas que me han gustado más, otras que me han gustado menos. Cosas que hacen mi vida más interesante.
Tengo miedo del 2014, tengo miedo de que estos meses se acaben. Ahora más que nunca, ahora que soy consciente de todo lo que me han aportado estos días, sé que he iniciado un nuevo camino, sé donde hay algunos obstáculos pero cuánto me queda por conocer, cuánto me queda por vivir.
Ya estoy camino de los 20 y puede que aún falten algunos años pero ahora empieza mi vida, ahora empiezan a aparecer los problemas de verdad. Estoy saliendo de esa burbuja que distorsionaba nuestra realidad, haciéndonos creer que la vida es algo fácil, dónde todos alcanzábamos nuestros sueños, pero no es así. La vida está llena de sueños incumplidos, de problemas que nos desarman, que dividen a las personas en dos grupos, los que se rinden y los que luchan, admito que hay algo que me hizo replantearme las cosas, darlo todo por perdido y no sé de dónde saqué las fuerzas para seguir hacia adelante pero lo hice y aquí estoy y aquí pienso seguir. He aprendido a vivir con los problemas, a no enterrarlos, y la vida cada vez parece más bonita, quiero seguir descubriéndola.
Tengo muchos sueños y sé que es imposible cumplirlos todos pero no por eso voy a dejar de intentarlo. Esta soy yo, una chica que ha dejado atrás muchas inseguridades, una chica con un claro futuro. Una chica feliz. 

Hoy me despido con una frase del libro 'El caballero de la armadura oxidada' de Robert Fisher. Gracias por perder unos minutos de vuestro tiempo y leerme. Gracias.


“El Caballero preguntó qué era la bebida que le había ofrecido? El mago 
sonriendo le dijo: es vida, ¿vida? Sí, dijo el mago ¿No te pareció amarga al principio? y, luego, a medida que la degustabas, ¿no la encontrabas cada vez mas apetecible? El caballero asintió, y los últimos sorbos resultaron deliciosos. Eso fue cuando empezaste a aceptar lo que estabas bebiendo. La vida es buena cuando uno la acepta. Las cosas hay que aceptarlas tal como son, simplemente porque son así”.