martes, 24 de junio de 2014

Tierra pacense.

El otro día hablaba con una amiga sobre nuestra ciudad, sobre Badajoz, nuestras opiniones chocaban pero que queréis que os diga, a mi Badajoz me tiene enamorada. Y esa conversación me animó a escribir sobre mi pasión secreta.
Si es verdad que no es el lugar más divertido y que todos hemos pasado esa época de 'odio eterno, quiero salir de aquí', pero al final acabas amándola, disfrutas de su tranquilidad y de esos paisajes escondidos y con tanta historia.
Badajoz es el lugar ideal para perderte por los callejones del Casco Antiguo, ver el atardecer desde la Alcazaba o mismamente desde el Paseo Fluvial, no nos hace falta playa (aunque a veces se agradecería tener una cerca). Da gusto madrugar y ver como amanece desde alguno de los cuatro puentes que tenemos. Para mi gusto, el Puente de Palmas el más bonito.


Por no hablar de la cantidad de parques que encuentras, todos realmente bien cuidados, maldigo mil veces a mi alergia por no dejarme disfrutar de ellos en condiciones. Desde el parque Castelar al de la Legión, es un verdadero placer pasear en verano por ellos en buena compañía, y si no con buena música. 

Parque Castelar.
Parque Castelar.



Parque de la Legión.
Parque de la Legión.

Badajoz es una ciudad con mucha historia, y de la que aun se conservan monumentos impresionantes, la Muralla, sus distintas puertas, la Torre de Espantaperros, la Alcazaba y junto a ella los jardines de la Galera. La Noche en Blanco es el día ideal para disfrutar de ellos ya que la gran mayoría están abiertos para el público, y merece la pena. 

Jardines de la Galera.


Alcazaba.

Pero además de los paisajes, Badajoz cuenta con dos grandes fiestas que le dan mucha vida y color. En febrero podemos disfrutar de los carnavales, que no son moco de pavo, nada que envidiarle a los carnavales de Cádiz o al de Las Palmas. El carnaval pacense es pura pasión. La música y los disfraces de adueñan de la ciudad durante cinco días, empezando con el desfile de los peques, pasando por el concurso de murgas, el desfile del domingo y finalizando con el clásico 'Entierro de la Sardina' donde las risas están aseguradas. El carnaval de Badajoz es buen rollo, elegir el mejor disfraz y amanecer bailando.



La otra gran fiesta es la Feria de San Juan, ocho días de diversión asegurada porque no paras. Tienes la feria de día y la de noche. Tienes fuegos artificiales que cada año mejoran, maravilloso espectáculo para los sentidos con esa Traca Final que nunca decepciona. Hay conciertos, luces por doquier, atracciones con las que pasar miedo o reír a más no poder. Y por supuesto no puede faltar ese clásico desayuno con los Hnos. Pernia.






Badajoz no es Sevilla, ni Córdoba pero no tiene nada que envidiarles. Badajoz no es mi ciudad, pero estoy orgullosa de vivir aquí. ¡Viva mi tierra pacense!