martes, 25 de agosto de 2015

Basta ya!

Esta no es una entrada como las que suelo escribir habitualmente. Por norma general utilizo el blog para desahogarme o para contar experiencias inolvidables pero esta vez me desvío un poco de la línea que vengo siguiendo desde que inicié el blog. Y aunque esta entrada no hable de mi vida sigue diciendo mucho de mi, o al menos de mi forma de pensar.

Todo ha surgido mientras veía el telediario, en el hablaban de que Hungría estaba cerrando la frontera (término que me enciende cada vez que lo escucho) para que una ola de inmigrantes no pudiese entrar. Esta vez los 140 caracteres de Twitter se me quedan cortos.

Es cierto que la inmigración que viene produciéndose desde hace unos años es difícil de controlar, yo lo entiendo pero escucho/leo comentarios de gente que parece que para lo único que utiliza el corazón es para bombear la sangre, y a veces, cuando me encuentro con mi yo más oscura, deseo que esos corazones dejasen de cumplir esa función.

Creo que una de las virtudes que brilla por su ausencia es la empatía. Y he pensado que quizás escribiéndolo, y si alguien da con esta entrada, puedan ver la realidad desde otro punto de vista que no sea el de 'vienen y nos quitan trabajo, son violentos, traen enfermedades...' y otras barbaridades que he leído. Que al igual que muchos jóvenes españoles emigran buscando trabajo, estas personas emigran buscando la vida que se les ha negado.

Tú, ese al que no le importó que disparasen con pelotas de goma a unos cameruneses que morían ahogados en el intento de encontrar una vida mejor, ese que los discriminas por su color de piel, tú, piensa que te hubiese tocado a ti.

Imagínate por ejemplo nacer en Palestina, ¿dormirías tranquilo sabiendo que de un momento a otro pueden bombardear tu ciudad?
Imagínate por ejemplo nacer en Níger, uno de los países más pobres de África, ¿dormirías tranquilo sin saber si al despertar encontrarás a tu hijo o a tu mujer muertos por no tener alimento que llevarse a la boca?
Imagínate por ejemplo haber nacido en Sierra Leona durante la epidemia de Ébola, ¿dormirías tranquilo sabiendo que vives en un país en el que no hay recursos suficientes para superar ese brote?
Imagínate por ejemplo haber nacido en Nigeria, ¿dormirías tranquilo pensando que pueden secuestrar a tu hija?

¿Podrías dormir?

Dime, si te encontraras en una situación así, donde destruyen tu casa con bombas, donde secuestran a tu hija, donde puedes cruzarte con una célula de unos capullos que solo buscan poder utilizando una violencia extrema, vivir en un país en el que se rompe el orden natural y ves morir de hambre a tus hijos, vivir en un país en el que no hay recursos sanitarios suficientes para curar alguna enfermedad que en cualquier país desarrollado se evita con una simple vacuna, dime, ¿que harías? ¿Te quedarías allí, aceptarías un vida de penurias? Y más importante aún, ¿estarías dispuesto a ofrecerle esa vida a tus hijos?

Vuelvo a repetir que sé que es una situación complicada, pero esas personas que se juegan la vida en el mar, esas personas no tuvieron la oportunidad de elegir donde nacer y esas personas, como tú, como yo, tienen los mismos derechos a llevar una vida medio decente.

Al final esta entrada si que es para desahogarme más que para otra cosa, soy consciente de que hay miles de artículos mucho mejor escritos en páginas web que frecuentan miles de personas. Este es el punto de vista de una ignorante sobre este tema, es mi opinión personal, opinión formada por lo que veo cada día en las distintas redes sociales, es mi opinión como persona. Yo, al igual que ellos, si me encontrase en una situación así lucharía por poder llevar una vida digna.
Gracias por gastar unos minutos conmigo.