domingo, 6 de octubre de 2013

19 de Octubre.

Simplemente te ha hecho falta un 'Hola hija, ¿qué tal estás?' para derribar sin ninguna consideración esa barrera que llevaba construyendo desde hace meses. Cuando mi hermano me ha pasado el móvil estaba decidida a ser borde, a demostrarte mi enfado, pero ha sido escuchar tu voz, esa cálida voz que ha llegado directa a mi corazón y has destrozado sin piedad todos mis esquemas. Mis labios han empezado a temblar y mis ojos a llenarse de lágrimas. Cuántas veces habré repetido hoy ese 'Laura, no vas a llorar'...No he podido evitarlo, he aguantado más que otras veces, un minuto quizás. He sido feliz, cada vez que hablo contigo soy feliz, mi corazón late de otra manera, es reconfortante. Me has pedido que no llore, me has dicho que tengo que ser feliz pero, ¿cómo puedo ser feliz si cada vez te alejas más de mi? También me has dicho que ya estás tachando los días  que faltan para vernos en el calendario, lo que tu no sabes es que yo cada día me acuerdo de ti, y no tacharé los días en el calendario pero si sé el tiempo que llevo sin verte o sin hablar contigo. Me has pedido que te prometa que no voy a llorar el día 19, cuando nos veamos, ya te lo he dicho, pero lo vuelvo a repetir, no puedo prometerte algo así. ¿Cómo no voy a llorar ese día?, sí me imagino el momento ahora y no puedo hacer que las lágrimas paren de brotar de mis ojos. 
Me da pena, me da pena saber que estamos desperdiciando un tiempo maravilloso, sabiendo que hay gente que ha perdido a su padre y que sin embargo tú y yo, que estamos a 400km de distancia no nos veamos nunca.
Quiero odiarte, lo intento con todas mis fuerzas, por lo que le hiciste a mamá, por lo que le estás haciendo a mi hermano, por lo que me estás haciendo a mi, pero no sé si es porque soy demasiado buena como para odiar o es que un hijo no puede odiar a su padre, sea lo que sea, esta vez el corazón gana a la razón.
Se me ha roto el corazón al ver que recordabas que el azul es mi color favorito, han pasado tantos años y no he podido evitar recordar tiempos pasados en los que éramos una familia.
Me ha encantado echarme unas risas contigo, me ha traído muy buenos recuerdos, y esperanza, también me ha traído un poco de esperanza. Eres el único error que se me resiste, la piedra con la que no paro de tropezar pero no es algo que haga inconscientemente quiero creer, sé que esto puede mejorar, que podemos tener una relación normal, voy a luchar por ello, estoy cansada de llorar.
Probablemente no leas esto, pero si por algún motivo acabas aquí quiero que sepas que no lloro de tristeza, eso solo pasaba cuando te veía marchar, lloro de felicidad por escuchar de tus labios ese te quiero, así que quiero que sepas que, a pesar de todo, esta niña de ojos y nariz roja, de labios hinchados y llena de mocos TE QUIERE, TE QUIERE Y TE VUELVE A QUERER.