miércoles, 11 de febrero de 2015

¡Valiente!

Hoy me llamaron valiente, una valentía que surgió de la honestidad, sin embargo todo este tiempo me he considerado todo lo contrario, una cobarde. Porque por primera vez en mi vida decidí cambiar un imposible por estabilidad, y muchos dirían que no se me puede juzgar por eso, pero ya lo hago yo por los demás. He ido a lo fácil, a lo seguro y la duda avasalla mis pensamientos a diario. 
Aunque hoy podría decir que una tranquilidad inmensa invadió mi cuerpo, porque esas dudas que me atacaban parecen haberme dado tregua, porque el sentimiento de culpabilidad siempre estará ahí pero empieza a desvanecerse, quedará ese resto que hará que recuerde lo que pasó y no volverá a pasar. 
He estado ciega, torturándome porque soy así de estúpida. El fundamento de nuestras vidas se basa en las decisiones que tomamos, y nos equivocamos, joder que si nos equivocamos, y nos arrepentimos pero seguimos hacia adelante. Porque está demostrado que la vida a veces nos las hace pasar canutas pero salimos, si queremos siempre salimos. 
Y ahora entiendo que no he sido una cobarde, he tenido frente a mi el miedo a equivocarme, y aún haciéndome temblar me lo llevé por delante, porque puedo tener muchos defectos pero soy fiel a mi forma de ser y las cosas no podían seguir así, tomé la decisión que en ese momento creí correcta y que voy a defender a capa y espada. Hoy vuelvo a respirar.