domingo, 3 de mayo de 2015

Su historia.

Juana de Arco, combatiente francesa que asumió el mando del ejército real galo en varias batallas durante el reinado de Carlos VI.

Emilia Pardo Bazán, escritora de la cual surgieron ensayos, críticas, piezas periodísticas y, sobre todo, novelas. Por títulos como Los pazos de Ulloa se la considera introductora del naturalismo en España.

Maria Curie, científica que tomó el apellido de su marido, Pierre Curie. Pionera en el estudio de la radiactividad, obtuvo dos premios Nobel.

Teresa de Calcuta, misionera que fundó la congregación Misioneras de la Caridad para ayudar a los pobres. Recibió el Nobel de la Paz en 1979.

Podría seguir con una lista interminable de mujeres que han marcado nuestra historia, mujeres valientes que no dejaron que las mordazas de su época las hicieran callar. La vida de estas mujeres viene perfectamente redactada en Wikipedia, y es genial porque sería una pena que con el tiempo cayeran en el olvido. Es evidente que su papel en la historia fue determinante pero aunque la historia me apasiona la mujer que más ha marcado mi vida no aparece en Wikipedia.

Hablo de una heroína, de un ejemplo de superación, de una valiente, de una compañera, de una amiga pero sobre todo de una madre.

El destino es un misterio, es magnífico pensar en ello. El destino o lo que sea que encamine nuestras vidas hacia unas situaciones u otras pone a prueba a las personas, saca lo mejor o lo peor de nosotros. Y creo firmemente que la vida ha sido muy injusta con mi madre pero eso la ha hecho llegar a ser como es. 

Mi madre nunca será recordada por millones de personas, ni será estudiada en la ESO, pero eso no la hace menos que el resto de mujeres nombradas anteriormente. Porque al igual que mi madre hay miles de mujeres a la sombra que se levantan cada día con una sonrisa en la cara pese a que no estén viviendo la vida que soñaron cuando eran unas adolescentes.

A Carmen Zahinos el término de madre le va como anillo al dedo, porque ha cuidado de sus hijos como una verdadera leona, ha luchado por nosotros y no se ha permitido descansar ni un minuto. 

Carmen Zahinos se quedó sola en una ciudad que no era la suya, se quedó a cargo de dos enanos, tuvo que volver con sus padres y le llevó tiempo tener que ausmir que sus planes no habían salido bien, que la vida que había empezado a construir se había desmoronado de un día para otro. 

Carmen Zahinos no se rindió, buscó trabajo y lo encontró, por supuesto no es el trabajo de sus sueños, ni disfruta con él pero quedarse en casa de sus padres no era una opción. Trabajó y sigue trabajando, probablemente esté harta de él pero siempre vuelve con una sonrisa a casa. 

Carmen Zahinos se sacó el carnet y con el tiempo se compró un coche, más tarde se mudó. Encontró un piso barato que aún sigue pagando. Mi madre cogió de nuevo las riendas de su vida. 

Carmen Zahinos nunca nos ha dicho que no a nada, sin embargo creo que ha tenido la suerte ha sabido educar bien a sus hijos, y somos conscientes de lo mucho que ha dado por nosotros, no necesitamos nada material, sabemos lo afortunados que somos de tenerla a nuestro lado.

El destino le puso las cosas muy difíciles y podría haber entendido perfectamente que dijese 'hasta aquí he llegado' pero no lo hizo, porque en su sangre corren genes guerreros como los de Juana de Arco, inconformistas como los de Pardo Bazán, sabios como los de Curie y posee un corazón más grande aún que el de Teresa de Calcuta.

Aunque su historia nunca sea conocida por el resto, aunque solo vean a una mujer rubia, simpática y feliz, aunque no vean el peso que lleva en su espalda desde hace catorce años, para mi no será otra que la heroína de mi historia, mi ejemplo a seguir. Y siento presumir de madre pero estoy muy orgullosa de ella, y me vais a permitir decir bien alto que es la mejor mujer del mundo, de mi mundo. 

Mamá te quiero más que a mi vida. FELIZ DÍA DE LA MADRE.