domingo, 28 de abril de 2013

No estoy enamorada...solo ilusionada.

Por norma general cuando sucede alguna tragedia es más fácil escribir un buen poema, libro, entrada...Tragedia no es la palabra con la que definiría mi realidad actual, no. Ahora mismo estoy en las nubes y es verdad, me da igual que suene cursi. Sonrío de oreja a oreja cuando recuerdo ciertas cosas que aún no puedo decir (porque creo que me lee), sonrío en bajito, escondida, con miedo a que me vean. Cuando me preguntaron en clase de filosofía hace dos años si estaba enamorada, el profesor me dijo que no hacía falta que le contestase, que el brillo de mis ojos lo había hecho por mí. Ahora los ojos no me brillan, se llenan de agua salada. 
Soy muy feliz, feliz con nada, porque no hay nada, ya sabréis lo que me leéis desde hace tiempo que tiendo a ilusionarme con cierta facilidad, soy así. 
Lo que viene después es una gran desilusión, siempre llega, pero bueno merece la pena pasar estos momentos, merece la pena vivir estos periodos de felicidad, sin duda merece la pena.
Tonta niña ilusionada, niña que espera que algún día esa ilusión no sea una cortina de humo.